Droga más volante, mezcla peligrosa

Droga más volante, mezcla peligrosa

El 12% de españoles que conducen ha consumido alguna droga de comercio ilegal y/o alcohol antes de conducir.

La preocupación de la DGT por estos conductores que consumen drogas es patente más aún después de analizar los últimos resultados de la campaña en carreteras convencionales llevada a cabo la última semana de octubre: 629 conductores dieron positivo frente a los 328 de la realizada en mayo o los 428 de octubre del año pasado. Hace unos días se ponía en marcha una nueva campaña de vigilancia intensiva en la que se han realizado más de 20.000 pruebas diarias tanto de alcohol y drogas a conductores con motivo de las comidas y cenas navideñas, una época del año en la que el consumo de estas sustancias aumenta.

Cannabis y cocaína, las drogas más consumidas

Se ponen al volante, sobre todo, después de haber consumido cannabis y cocaína, ambas presentes en el 48% de las pruebas realizadas por el Instituto Nacional de Toxicología (INT) en 2016. De los 589 conductores fallecidos analizados, el 43% dio positivo en drogas, psicofármacos o alcohol. Concretamente al 15,5% se le detectaron drogas en el organismo y al 10,5% algún psicofármaco. Porcentajes que fueron del 14% y del 11% en 2015, respectivamente.

El estudio ‘La influencia de las drogas en los accidentes de tráfico (2012-2015)’ de la Fundación Línea Directa también ponía la voz de alerta sobre este tema: los conductores fallecidos por drogas habían aumentado un 7% en los últimos cuatro años, concluían.

Conducir bajo los efectos de las drogas

Los controles de drogas tienen un coste de unos 30 euros por persona, frente a unos pocos céntimos que cuesta el test de alcoholemia.

Ante esta situación, la DGT no se ha quedado impasible y ha incrementado el número de pruebas de drogas que realizan los agentes de la Guardia Civil en carretera a los conductores. De hecho acaba de anunciar la entrega de 156 furgonetas, 500 lectores de drogas, 23.400 kits multidrogas y 746 etilómetros para la campaña de Navidad que finalizará el próximo siete de enero. “Este año realizaremos 100.000 y las previsiones del año que viene es alcanzar los 150.000. Además, les hemos entregado a la Agrupación de Tráfico 40 furgonetas habilitadas para la realización de estas pruebas y dotaremos, durante el 2018, a todos los motoristas de kits portátiles para que puedan hacer de una forma más dinámica los controles de alcohol y otras drogas”, explicaba Gregorio Serrano, director de la DGT. Desde el año 2012 los test para detectar drogas en el organismo se han multiplicado por 60 hasta llegar a los 76.040 en 2015, una cifra que se redujo a 65.169 en 2016, frente a 5.071.265 pruebas de alcoholemia.

Por otro lado, durante el segundo semestre de 2018, la DGT tendrá disponible en su catálogo de patrimonio un nuevo dispositivo para hacer controles de drogas, denominado DrugSIP Mobility (ya lo utilizan algunos policías locales y la DGT también podría adquirirlo). Lo ha desarrollado una empresa española y está homologado en Europa. Entre sus ventajas está su pequeño tamaño, su avanzada tecnología de conectividad -lector y tiras inmunoreactivas de fácil lectura a través de un código QR con datos en tiempo real- y que detecta de forma simultánea las drogas que pide la DGT (cocaína, anfetaminas, metanfetaminas, opiáceos y derivados y THC) más polvo de ángel. A esto se añade que funciona mejor cuando hace frío y que automáticamente realiza una fotografía del kit con el resultado que queda almacenada y puede ser utilizada como prueba procesal.